10 motivos para contar con un psicólogo deportivo
Psicología Deportiva
Coordinador de la Unidad
- Nivel Óptimo de Funcionamiento
Es necesario tener una gran preparación física o alimentarse bien para rendir al máximo, pero también es necesario estar bien preparado mentalmente para le momento de la competición.
- Autoestima
Aprender a reforzarse y valorarse en los momentos oportunos es uno de los principios básicos del aprendizaje de habilidades psicológicas.
- Objetivos
Una planificación adecuada nos ayudará a establecer objetivos realistas y realizar los pasos inteligentes para conseguirlos. Esto mantendrá la motivación alta y mejorará la autoconfianza en la toma de decisiones.
- Cohesión grupal
Si practicas deporte en equipo o entrenas con más deportistas, verás que la cohesión grupal puede jugar a favor del rendimiento de todos. Un equipo unido es mucho más beneficioso para el buen funcionamiento.
- Autoinstrucciones
Nos servirán para adquirir destrezas nuevas y para aumentar la motivación, o para eliminar hábitos negativos. Con la ayuda de las autoinstrucciones iniciamos la acción o mantenemos el esfuerzo en situaciones extremas, cuando el foco atencional ha de mantenerse durante un tiempo prolongado.
- Entrenamiento en imaginación
Es útil para reducir la ansiedad o para adquirir nuevas habilidades. La imaginación es un proceso básico para la elaboración y gestión de la información procesada por el cerebro.
- Control del estrés
Pese a que necesitamos que exista cierto nivel de estrés en la competición, el estrés puede ser un factor negativo para el rendimiento. El psicólogo deportivo puede mejorar el control del estrés del deportista, por ejemplo, contribuyendo a que el estilo de vida de éste sea lo menos estresante posible, y facilitando que pueda compatibilizar todas sus obligaciones diarias. Además, también puede reducir la “presión” del deportista, influyendo en sus expectativas de rendimiento y centrando su atención en objetivos alcanzables.
- La atención
Las técnicas atencionales son muy útiles para el buen rendimiento durante la práctica deportiva. Algunos de los beneficios son: mejora del control emocional, una mejora de concentración, un mejor aprendizaje de habilidades, más capacidad de soportar los momentos difíciles de la competición, etc.
- Emociones productivas
Existen emociones facilitadoras de rendimiento: el estado emocional del deportista determina de forma directa su rendimiento en la competición. Generar emociones facilitadoras es un elemento clave en el buen funcionamiento deportivo de cada persona. Además, el psicólogo deportivo puede ayudar a los deportistas a usar las emociones negativas como la ira, el miedo o la decepción, en su beneficio.
- Apoyo en la recuperación de lesiones
Lesionarse es uno de los momentos más duros en la vida de un deportista. El apoyo psicológico puede ser útil para aceptar una lesión y superar los malos momentos. El psicólogo puede aportar herramientas para volver de forma gradual al entrenamiento y mantener la motivación durante la rehabilitación.