Una Personalidad ansiosa y perfeccionista, amén de dificultades de afrontamiento al estrés son algunos de los factores que el equipo Dexeus que lidera el Dr. Farré, han considerado como de peligro en la eclosión y mantenimiento de la hipocondría, así cómo la amplificación somatosensorial, un rasgo, tanto genético como aprendido, por el cual el/la paciente (4-7% de la población general, repartido igual entre hombres y mujeres), vigila y autoinspecciona en exceso el estado de su cuerpo, amplificando las mínimas sensaciones del mismo y seleccionándolas como peligrosas para la salud. Todo ello conlleva una constante y angustiosa búsqueda de seguridad tanto en consultas médicas innecesarias como de información, incluyendo las redes sociales (“cibercondría”), así como las preguntas repetidas al entorno familiar, al que generaliza sus miedos (vigilancia estricta de la salud de dicha familia). Todo ello asociado a rumiaciones obsesivas sobre posibles enfermedades y sus consecuencias. Un 25% se acoge a la conducta contraria (la evitación de comprobar por “miedo a la noticia terrible”, lo cual podría complicar el devenir físico y mental del implicado.
Se propuso un tratamiento que -en seguimientos efectuados por el Dr. Farré- ha mostrado su eficacia , y que comprende un amplio abanico de estrategias tanto para el decremento de la atención a los supuestos síntomas (Exposición y prevención de conductas de seguridad), los pensamientos alterados, afrontamiento adecuado al estrés y gestión de emociones, entre otros. Los antidepresivos se reservarán para pacientes muy bloqueados o deprimidos.