Sabemos, según numerosos estudios, que la salud mental de la población en general ha empeorado, pero preocupa especialmente el aumento de problemas de tipo psicológico en niños, adolescentes y jóvenes, colectivos muy afectados por la pandemia. Han aumentado los casos de trastornos depresivos y de ansiedad en menores, así como trastornos obsesivo-compulsivos derivados del contagio y el miedo. En los adolescentes jóvenes se vive un estado de desesperanza, que ya parece crónico tras dos años de confinamientos, restricciones, medidas preventivas, etc. Esto ha conducido a un incremento de consultas por afectación del estado de ánimo, pero también por trastornos de conducta, problemas de la conducta alimentaria e intentos autolíticos y conductas suicidas. En el primer trimestre de 2021 el suicido llegó a ser la primera causa de muerte en menores de 20 años.
Los problemas de salud mental en menores, adolescentes y jóvenes que se dan hoy en día responden a problemas existentes que se han agravado, o bien sintomatología que se expresa con más intensidad a medida que avanza el tiempo, y si no se realiza intervención puede dar lugar a consecuencias más graves como intentos de suicidio o brotes psicóticos. Es por ello que resulta necesaria la atención especializada en Unidades clínicas preparadas para atender a esta población.
Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/ano-quebro-salud-mental-ninos-adolescentes_1_8602302.html