El embarazo en sí mismo no es protector de la ansiedad ni de los trastornos mentales maternos, por lo que, es fundamental que la mujer se encuentre estable antes de que acontezca el embarazo. En caso de sufrir ansiedad, idealmente deberá ser controlada antes de quedarse embarazada, estableciendo un plan de tratamiento para prevenir recaídas durante toda la etapa perinatal (embarazo y posparto), que sea seguro, no solo para ella, sino también para su bebé. La ansiedad y el estrés no tratados durante el embarazo, pueden generar consecuencias negativas para el embarazo y para el bebé, como bajo peso al nacer, parto prematuro y alteraciones emocionales y conductuales.
Leer entrevista: https://www.hola.com/padres/20220104308101/ansiedad-estres-embarazo-como-afecta-bebe-tg/