¿Cuándo es un problema?
Despersonalización
Momentos de despersonalización leve son relativamente frecuentes en la población general (no clínica). Se trata de algo pasajero y curioso, como cuando estamos cansados y sentimos que hacemos las cosas como autómatas.
Cuando se experimenta de forma recurrente y persistente, esta condición afecta negativamente a la conducta y a las emociones. El tratamiento es necesario cuando la despersonalización genera un malestar significativo o si interfiere con el funcionamiento normal de la persona en diferentes áreas vitales, como el trabajo o las relaciones sociales.