La infancia y la adolescencia son etapas fundamentales para el desarrollo emocional, cognitivo y social. Muchas dificultades psicológicas aparecen durante estos años y una detección e intervención tempranas pueden marcar una diferencia decisiva en la evolución y el bienestar futuro de los menores.
Con el objetivo de ofrecer una atención especializada, cercana y basada en la evidencia científica, PSICODEX pone en marcha una unidad específica dirigida a menores de entre 0 y 18 años que presentan dificultades emocionales, conductuales, del desarrollo o relacionadas con la adaptación a las diferentes etapas vitales.
Un abordaje integral para niños, adolescentes y familias
La nueva Sección de Salud Mental Infantojuvenil ofrece una atención multidisciplinar que incluye:
- Evaluación psicológica y psicodiagnóstico.
- Tratamiento psicológico individual.
- Intervención familiar y orientación a padres y cuidadores.
- Tratamiento psiquiátrico cuando está indicado.
- Coordinación con centros educativos y otros recursos asistenciales.
- Elaboración de planes terapéuticos personalizados adaptados a las necesidades de cada menor.
Unidades especializadas
La sección se organiza en diferentes áreas de atención para responder a las necesidades más frecuentes en la práctica clínica:
- Trastornos del Neurodesarrollo.
- Trastornos Emocionales.
- Conducta y Regulación Emocional.
- Adolescencia.
- Conducta Alimentaria.
- Conductas Adictivas.
Un equipo especializado
La atención está a cargo de profesionales especializados en psicología clínica y psiquiatría infantojuvenil, con amplia experiencia en la evaluación y tratamiento de los problemas de salud mental durante la infancia y la adolescencia. El trabajo se desarrolla desde una perspectiva integral, coordinada y centrada tanto en el menor como en su entorno familiar.
Comprometidos con la salud mental desde las primeras etapas de la vida
En un contexto en el que los problemas de salud mental en niños y adolescentes han aumentado significativamente en los últimos años, PSICODEX reafirma su compromiso con la prevención, la detección precoz y la atención especializada.
Porque cuidar la salud mental desde la infancia es invertir en el futuro.