Servicio Psiquiatría y Psicología Hospital Universitario Dexeus
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Sexualidad después del parto

Salud Mental Perinatal

Van a coexistir una serie de factores que afectan negativamente a la sexualidad:

  • La cicatrización de la episiotomía y recuperación del suelo pélvico.
  • Las pérdidas vaginales procedentes de la implantación de la placenta y vuelta a la normalidad del útero. Este proceso dura aproximadamente 4-6 semanas (“cuarentena”). A partir de entonces, tras la valoración ginecológica, se podrán reanudar las relaciones sexuales completas.
  • La lactancia materna conlleva el aumento de una hormona llamada prolactina, que puede provocar disminución del deseo sexual y sequedad vaginal.
  • En muchas ocasiones, el miedo a un nuevo embarazo contribuye a evitar las relaciones sexuales. Durante la visita ginecológica de la cuarentena el especialista le informará sobre cuál es el mejor método anticonceptivo en función de su situación ginecológica y hormonal.
  • La vida gira en torno al bebé, pudiendo costar pasar del rol de madre al de pareja.

A continuación, quedan recopilados algunos consejos de utilidad para la reanudación de la actividad sexual después del parto:

  • El retorno a la normalidad sexual requiere un cierto tiempo. Aunque un tercio de las mujeres reanuda sus relaciones sexuales completas al mes y medio del parto, y a los tres meses ya lo han hecho casi todas, es normal tardar hasta un año en volver a la misma frecuencia que se tenía antes del embarazo.
  • Durante la cuarentena pueden buscarse otras formas de acercamiento sexual: caricias, masajes,..
  • Ejercitar la musculatura interna de la vagina facilita el control de la misma y proporciona la recuperación de la elasticidad y tonificación de la zona, laxa tras el esfuerzo del parto. Consiste en contraer y relajar mediante dos movimientos bien diferenciados:
    • Movimiento de contracción: Es el mismo que se realiza cuando se está orinando y se quiere parar la expulsión de orina.
    • Movimiento de relajación: Es el opuesto al anterior, el de facilitar la expulsión de orina.
  • Realizar exploración digital: Introducir un dedo en la vagina, notando como, tras relajar esta musculatura, el dedo entra más fácilmente y sin dolor. Explorar también esta zona con el dedo de la pareja, comprobando que no hay dificultad.
  • Si la penetración resulta molesta por sequedad vaginal, conviene asociar un lubricante.
  • Iniciar con penetración lenta en posición superior femenina: se consigue un mayor control por parte de la mujer de la inclinación, la profundidad y la velocidad que le sean confortables, sobre todo si siente temor las primeras veces. Deberán evitarse posiciones que impliquen penetración profunda (p.e. posturas posteriores).