Jóvenes y TEA
Unidad de Jóvenes Adultos
Colaboradores
El trastorno del espectro autista es de origen neurobiológico. Presenta dificultades relacionadas con tres áreas: dificultades de comunicación social, dificultades de interacción social recíproca e intereses restringidos y conductas repetitivas. En jóvenes puede comportar dificultades añadidas a las que ya ha tenido la persona si ha recibido el diagnóstico en su niñez o bien, puede ser una etapa en la que se manifiestan las dificultades por primera vez, ya que habían pasado inadvertidas antes. Los jóvenes sin diagnóstico pueden comenzar a cuestionarse en esta etapa la posibilidad de tener un TEA, bien sea porque conocen a otras personas con diagnóstico y se ven reflejadas en ellas o porque tras una larga búsqueda donde sentirse identificados, sienten que encajan en los criterios del TEA. En la etapa de juventud, la persona se enfrenta a un periodo de transición hacia la edad adulta en la que posiblemente se encuentre con las siguientes dificultades:
- Dificultades para relacionarse con otras personas y mantener amistades
- Dificultades para asumir responsabilidades propias de los roles adultos
- Dificultades de gestión y comprensión emocional
- Dificultades en la toma de decisiones
- Dificultades de autonomía personal y vida independiente
- Dificultades de adaptación: contexto educativo, contexto laboral…
Especialmente en las mujeres, en esta etapa pueden llegar a un diagnóstico debido a que hasta ahora las habilidades de imitación social podían enmascarar las dificultades de tipo social, adaptativo, etc. En la juventud, las mujeres con TEA, las cuáles pueden llegar a ser extremadamente sensibles, conviven con un elevado grado de ansiedad a causa del esfuerzo diario por intentar encajar. Se requiere un diagnóstico de TEA para poder obtener ayudas de tipo académico, sociales, etc.